Cuando Diós invitó a Adán y Eva a que se fueran a buscar su propio apartamento; no quiso desmantelar El Paraíso, así que lo repartió por todo el mundo, para que los humanos que talvéz no nacen tan perversos lo pudieran apreciar.

A la izquierda, en el Parque Central, viendo hacia el Sur, el Volcán de Agua.
A la derecha, el Volcán de Fuego y atrás el Acatenango. El Volcán de Fuego ha hecho erupción mas de 60 veces desde el año 1524. Es el volcán mas activo de America Central.
Las fotografias son de Steve O'Meara de Volcano Watch International.
 

En una de las ciudades más bellas del mundo, El Güito ayudó a pulir las piedras de las calles, ya que a donde quiera que fuera, siempre andaba imaginando historias e inventando gracias (como las que hacen los monos), y como las calles de La Cuidad Antigua son empedradas, era mas divertido caminar en la calle que en la banqueta. A los seis años de edad, El Güito se educó mas en la calle que en la escuela. En la escuela nos enseñaban el verbo Amar: Yo Amo, Tu Amas...Los choferes en la calle le enseñaban verbo Quitarse Del Camino: Quitáte del camino hijo de la gran pú...., Aprendé a caminar en la banqueta cabrón.

Como el día que decidió por sí solo que se iba a la Villa de San Felipe. En véz de irse directo a la puerta de la escuela, agarró a pura pata hacia el Parque Central. Se metió al ruletero y se sentó pegado a una señora, porque los niños de menos de una pulgada de estatura no pagan pasaje. Llegó a San Felipe y el pueblo estaba muerto, era Mártes y El Güito no sabia que solo Sábados y Domingos ponen toda la venta de dulces, pitos, tortuguitas, mazapanes, atol de elote, atol de masa con chile, capiruchos, yoyos, canillitas de leche, trompos, matracas, yuca cocida, algodón de azucar, dulce amarillo, chicles, dulce de tamarindo, confites, chiqueadores, garampiñados, cuquitos colados con media de mujer, elote con sál y limón, fresco de piña, fresco de tamarindo, fresco de agua de la pila, agua de chán, agua con añelina, agua donde se bañó Doña Angelina, atol de lo que quedó en todos los vasos de atol, fresco del frascote que tenia mojarras nadando adentro, cuquitos colados con calcetín, tostadas de frijol negro y substancia blanca del año pasado, chicle masticado...

Pero sobre todo y sobre nada más, Juanita...la muchacha, hija de la señora de los dulces, Juanita agarraba una piedra y se volvia caramelo en sus dedos. Al Güito le salió un mazapán medio vacío, se lo dió a Juanita y ella solo lo sopló por encima y la cajita se rebalzó de mazapán. Juanita que le gustaba despeinar al Güito. Juanita que gritaba y corria cuando El Güito le robaba la manguera y la podia alcanzar con el agua. Juanita y El Güito que los mandaban adentro a secarse y a quitarse la ropa mojada. Juanita que era toda cosquilluda.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Capítulo 3